Recién llegado al mundo inmobiliario, aporto una perspectiva fresca, dedicación y un ojo creativo a cada relación con los clientes. Además del sector inmobiliario, tengo una exitosa carrera como diseñadora de pasteles y pastelera, con recetas publicadas en cuatro libros de cocina — una experiencia que me enseñó paciencia, precisión y la importancia de ofrecer un servicio excepcional. Antes de eso, trabajé en administración en Canadá, donde aprendí a mantener todo organizado, gestionar varias tareas a la vez y manejar situaciones inesperadas con calma.
Hoy en día, combino todas estas experiencias para ayudar a compradores y vendedores con confianza, comunicación clara y un enfoque personalizado, haciendo que el proceso no solo sea efectivo, sino también agradable y fluido.